Nota de Prensa – Manolete llegará a las salas de cine de toda España el próximo 24 de agosto. Tras varios años de espera y después de muchos impedimentos, la película protagonizada por Adrian Brody y Penélope Cruz verá por fin la luz, fruto del acuerdo alcanzado entre las Productoras del Largometraje, Iberoamericana Films y Era Audiovisual con la Distribuidora Premium Cine.
La película está protagonizada por Adrien Brody, Penélope Cruz, Santiago Segura y Juan Echanove (entre otros) y cuenta con la intervención de destacadas figuras del toreo como Espartaco y Cayetano Rivera. Se trata de una de las películas de mayor presupuesto del cine español, con un coste de producción superior a los 20 millones de euros.
Manuel Rodríguez se ha convertido en un célebre torero: “Manolete”. Su vida transcurre entre las plazas de toda España, las carreteras y los hoteles. Es un hombre de semblante trágico, tímido, sobrio y parco en palabras. Lupe Sino es una mujer hermosa, de pasado oscuro, descarada, orgullosa y tierna. Hasta el momento, el torero ha vivido persiguiendo un solo sueño: triunfar. Cuando Lupe irrumpe en su vida, el diestro se enamora perdidamente y el éxito quedará en segundo plano. Ésta es su historia: una pasión que desafió a la muerte y acabó pagando por ello.
Rodar con Toros
Esta producción ha tenido la enorme suerte de poder contar con el asesoramiento taurino de dos grandes figuras del toreo: Juan Antonio Ruiz “Espartaco” y Cayetano Rivera Ordóñez. Así el actor que debía interpretar a Manolete pasó temporadas conviviendo con ambos toreros aprendiendo los secretos de la lidia. “Adrien se ha esforzado mucho y ha captado muy bien los movimientos del torero”, explica Espartaco. “Ha sabido entender muy bien nuestras inquietudes y nuestros miedos. Es increíble ver cómo él ha captado todos los detalles y los lleva a la luz. Cuando lo ves vestido de torero, crees realmente que es Manolete”.
Espartaco ha dirigido todas las escenas taurinas de la cinta convirtiéndose, en palabras de Juan Echanove, “en un regalo de Dios para esta película”. La producción necesitaba un torero capaz de encontrar el nexo entre lo que el cine necesitaba y aquello a lo que el mundo del toreo no podía renunciar. Juan Antonio Ruiz Espartaco ha sido esa persona. Por encima de barreras idiomáticas, Espartaco ha comprendido a la perfección lo que el director de la película quería expresar en cada momento y ha sido capaz de dirigir a los toros, llevándolos hacia las marcas que les señalaba el equipo técnico y vigilando cuidadosamente para que nadie, ni toros ni personas, resultaran dañadas durante el rodaje.